Y al tiempo otra vez porque, claro, ya se me había olvidado y había que empezar otra vez de nuevo y ahí estaba yo, dale que te pego, hasta que se me pasaba el rato y lo dejaba. Y así, una relación de rupturas y reconciliaciones.
Ahora he vuelto y llevamos tiempo juntos, cohabitando, haciéndonos hueco y poco a poco voy cogiendo el truquillo y me salen cosas y las acabo y empiezo otras y a veces no puedo dejarlo y otras, pues sí que lo dejo de lado. Y así vamos.